Mi querido Dayne,
Tuve que escribir está carta para decirte todos los pensamientos que tenía la primera vez conocimos y para volver a visitar este día.
La primera vez que nos conocimos, sabía que eramos almas gemelas. Mi corazón palpitaba como una vibración tan fuerte que estaba segura que él podía oírlo. Cuando abrí la boca para decir algo, nada podía escapar...ni siquiera una palabra. Fue horrible. Quería correr y esconder abajo de una mesa pero tú rompiste el hielo y me dijiste que tuve los más hermosos ojos que había visto. ¿Recuerdas? Pues, por supuesto, ese piropo me causó a sonreír. Y después te dije que me tuvo débil y quisiera ser la palomita de que estabas mirando. Nunca, en mi vida había dicho tantos piropos a un hombre.
Cuando pienso en ese día, tengo que decir tuve que ser amor, porque no he podía pedido por un hombre tan cariñoso como tú. Te amo mi amor, ahora y siempre.
Tú amor,
Avalon
Escribe un comentario